Truchas con mosca en Córdoba

El desafío de pescar en pequeños cursos de agua

Pescar truchas con mosca en Córdoba es muy particular. Una intrincada red de ríos y arroyos viste los cordones montañosos que rodean a los valles.

Los ríos nacen en la parte más alta de las montañas, principalmente en Pampa de Achala, la Reserva Hídrica de la Provincia de Córdoba, con más de 150.000 hectáreas. El agua que se acumula por las lluvias surge luego de manantiales, ríos subterráneos o mallines, a través de pequeños y finos arroyos de agua cristalina que se van juntando dando orígen a miles de cascadas, correderas, pozones, flats y situaciones similares a un spring creek patagónico, pero permanentes.

En esta red acuífera predominan las truchas arcoiris aunque también hay truchas fontinalis en varios sectores.

Pescar truchas con mosca en Córdoba es una modalidad de pesca fina, minuciosa, técnica y desafiante. El acercamiento a los cursos de agua debe ser estrictamente cuidadoso, ya que las truchas suelen estar atentas, en aguas cristalinas y de poca profundidad.

Hacerlo río arriba suele ser un aliciente en términos de probabilidad, aunque la selección de la mosca adecuada es lo que marca la diferencia. Desde pequeñas ninfas hasta grandes streamers, pasando por toda variedad de moscas secas, hacen que el abanico de moscas sea muy amplio, suponiendo así una pesca aún más desafiante.

 

Otra particularidad que tiene pescar truchas con mosca en Córdoba es que, si bien predomina un tamaño entre 20 a 30 cm, el pescador con paciencia puede dar con ejemplares de hasta 70 cm.

Esto hace que la configuración del equipo deba ser cuidadosamente diseñada, con cañas de 2 a 4 y líderes desde 6x hasta 2x, para utilizar según corresponda.

El mismo río o arroyo en pocos kilómetros suele proponer diferentes tipos de pesca: correderas bajas, grandes cascadas con pozones profundos, flats o correderas encajonadas muy profundas y correntosas.

Generalmente, pescar truchas con mosca en Córdoba impone una buena caminata para acceder a los mejores sectores. Si bien existen varios ríos y arroyos de fácil acceso, siempre es mejor caminar por lo menos 40 minutos para comenzar a pescar, evitando así los sectores más visitados. Otra opción divertida es contratar a un guía baqueano que nos lleve a caballo a sectores de algún río en particular, eso hace que además de pescar la vivencia se transforme en una real aventura. A diferencia de ríos amplios, en Córdoba se pesca a lo largo de todo el río, pensemos que con un buen casteo barremos prácticamente todo el ancho del curso de agua, así es como el avance sobre el río, vadeando o caminando sobre la orilla, sea rápido, alcanzando a caminar entre 5 a 15km por jornada de pesca.

Córdoba propone una pesca totalmente desafiante y exigente, que implica buenas caminatas, vadeos y en algunos sectores la necesidad de trepar alguna pared de piedra. Si hay algo que entre los pescadores de Córdoba tenemos claro es que “para encontrar truchas grandes hay que caminar”. Por eso siempre es bueno, sobre todo las primeras veces, salir con un guía especializado y con experiencia.

 

 

En Córdoba la pesca con mosca es tan particular que sin dudas hay que vivirla, es tan dinámica y completa que en una semana podemos pescar en un lugar diferente todos los días y seguramente cada uno tiene su particularidad que lo hace único e irrepetible.

Resumen técnico:

El equipo debe ser preferentemente #2 a #4.

  • Caña: Se recomiendan cañas de menos de 9 pies, entre 7´ y 8´6″ es lo ideal por una cuestión de comodidad ya que hay sectores en los ríos con tupidas arboledas en la costa.
  • Reel: ultra liviano y freno a click, ya que por el tamaño de las truchas y el recorrido de la pelea no será necesario un freno a disco, aunque si tu reel lo tiene no pasa nada, pero ese peso extra puede desbalancear el equipo.
  • Líneas: de flote con torpedos diseñado especialmente para pesca fina. Aquellas que tengan un cono delantero extendido te permitirán hacer presentaciones más precisas y delicadas con moscas pequeñas y hacer correcciones aéreas. Una línea que me gusta mucho es la Monic Precision Dry.
  • Líderes largos y cónicos, mínimo 2,5 o 3 metros, que sean muy resistentes a la abrasión para evitar los cortes producidos por los roces contra las piedras, y que además no generen brillo que espante a las truchas. Uno muy bueno y económico es el Leader Raiglon de Fluorocarbon.
  • Moscas: es muy particular este punto. A mi me dan resultado, en la mayoría de los lugares la clásica pheasant tail con y sin lastre, desde 16 hasta 12; prince fly lastrada desde 16 hasta 12; Wooly Bugger negra o marrón con y sin lastre de 12 a 6; en secas Elk Caddis, Adams, Humpy Fly desde 18 a 14 y finalmente emergentes bien pequeñitas. Aclaro que esta selección es muy básica ya que aplica a la mayoría de los ríos y arroyos, sin embargo cada lugar tiene su particularidad y merece un análisis previo a la salida para dar con las moscas más adecuadas.
  • Indumentaria: Camisa o remera manga larga, pantalón de secado rápido (no hace falta wader), zapatillas con buen agarre o botas de vadeo, medias de neoprene, anteojos polarizados (es fundamental ya que la mayoría de las situaciones son a pez visto), gorro con visera.
  • Seguridad: Además de lentes y gorro, protector solar y fundamental, si no salís con guía, un buen GPS.

 

 

Respecto a las licencias hay dos licencias diferentes, una gratuita para pescar en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, en donde predominan las truchas fontinalis. Esa licencia se saca desde la página del PNQC en éste link http://www.permisosquebradadelcondorito.com.ar/.

Para pescar en el resto de los ríos de la provincia hace falta un trámite más complejo que se hace desde aquí http://cazaypesca.cba.gov.ar .

Es muy importante estar al tanto del reglamento vigente ya que según el río, la devolución de la captura es obligatoria y otros en los que hay un cupo máximo de sacrificio según el tamaño. Asimismo yo recomiendo la devolución de cada captura, la pesca con anzuelo sin rebaba y la utilización de copos, para proteger a la trucha al momento de sacarla del agua para la foto.

Imagina un lugar en la montaña rodeado de pequeños arroyos con agua cristalina, cascadas, correderas y pozones; en donde hay truchas de todos los tamaños, que se dejan ver casi todas las veces y que son positivamente muy reactivas a las moscas. Así es Córdoba, un paraíso repleto de agua y de truchas, un desafío emocionante y técnico, ideal para el pescador que desea experimentar una pesca diferente.

@Migue_Outdoors